La sociedad moderna insta al hombre común a vivir una vida orientada hacia la productividad y la eficiencia. El tiempo que le dedicamos al ocio y al no hacer nada es percibido, a los ojos del positivismo, como tiempo perdido que deberíamos emplear en fomentar nuestro propio progreso y el de nuestro entorno.

Por suerte hay seres humanos que con sus acciones desmienten estas creencias materialistas. Por ejemplo, está la persona que descubrió que si uno superpone el disco clásico de Pink Floyd “El lado oscuro de la luna” (1973) al también clásico film “El mago de Oz” (1939) hay una serie de escenas que concuerdan con las entradas de la música.

Este curioso efecto cariñosamente apodado Dark Side of the Rainbow se produce iniciando el disco entre el segundo y tercer rugido del león de MGM que aparece al principio de la película. El fenómeno, que no fue planeado por los miembros de Pink Floyd, entra dentro de lo que el psicólogo Carl Jung llama sincronizidad (el mismo que le da nombre al disco de The Police).

En 1997 Nick Mason, el baterista de la banda jocosamente declaró: “la teoría de que planeamos el disco de esta manera no tiene ningún sentido. No tiene absolutamente nada que ver con ‘El Mago de Oz’. Lo hicimos pensando en ‘La Novicia Rebelde’“. 

Hay detalles que llaman poderosamente la atención, como que en la tapa del disco haya un prisma que le entra luz blanca que se transforma en un arcoiris y que la película empiece en blanco y negro y en un determinado momento se vuelva a color. También hay partes de la letra de las canciones que coinciden con acciones que realizan los personajes.

Puede ser que haya una conspiración detrás de estas obras de arte. Muy probablemente no. Lo más importante es que no importa mucho. Es cuestión de mirar y disfrutar. Aquí van algunos fragmentos destacados:


Y para los que tengan un rato de ocio entres sus manos, la película entera:

¿Qué opinás del artículo?